ALU

Marcelo Garaza

El país de la gata flora y la vaca atada

Los recientes acontecimientos en materia de comercio han vuelto a traer viejos dilemas de toda índole. Lo que es seguro es que han desnudado una realidad que, aunque se crea que esta oculta, siempre está ahí esperando el momento y el lugar adecuado para dar su golpe a los incautos distraídos y también a los no tanto.

Los liberales de todas las épocas nos estamos golpeando la cabeza hace un buen tiempo. La aparición de Géant, Mercado Libre, Pedidos Ya, las compras por franquicia al exterior, Uber, Airbnb, Cabify, etc y ahora TEMU, ha desnudado uno de los pronósticos sombríos de siempre: el por qué estamos en una lenta pero inexorable decadencia como nación. . .

El diagnóstico: Estamos agonizando por socialismo!!!

No estoy descubriendo el fuego ni creando la rueda, obviamente; lo que me lleva a escribir estas palabras es una especie de receta médica mezclada con una catarsis masoquista, desde ya disculpen la informalidad esto va a salir más de las tripas que de la cabeza. Todas estas empresas han tocado la fibra más íntima del empresariado prebendario local, en distintas etapas (por eso las cito). En palabras de Milton Friedman, el “Capitalismo amigo” en anuencia con los sindicatos, en este caso Fuecys, hoy TEMU ha sacado lo peor de ambos. Hemos escuchado a estos adalides de la defensa de los puestos de trabajo nacionales esbozar las más hermosas palabras proteccionistas, sin despeinarse un solo pelo ni fruncir una ceja. El desparpajo que ya todos vimos hasta el hartazgo, vino de la mano del representante de la Cámara de Comercio, que reclamando al gobierno una acción inmediata para cuidar su chacrita y la de sus amigotes oligopólicos, nos mostró su verdadera cara. Es así que el autoproclamado “Liberal” nos acaba de dar un mazazo en la libertad, duele y estamos chillando.

Le acaban de torcer el brazo al gobierno: comprar en TEMU tendrá un 22% de impuesto. Comenzamos advirtiendo entonces que gravarlo no va a hacer que la gente deje de comprar en TEMU, nosotros debemos poner de manifiesto que estos empresaurios remarcan sus productos en Uruguay a un 100 o incluso 1000%, muchos de esos productos son de frontera, libres de aranceles o impuestos gracias al Mercosur, ¿cómo no seguir comprando afuera con semejante diferencia?  Es infantil pensar que eso pasará solo por agregar un 22% más, el único beneficiado con todo esto es el Estado, que se llevará de arriba ese 22%, como siempre todo en contra del consumidor, ¿y los empresaurios que patearon? . . .  la seguirán viendo pasar.

Recordemos a los lectores que en un libre mercado genuino, los empresarios prosperan porque ofrecen mejores productos o servicios al consumidor, con bienes de mayor calidad y a un menor precio. El empresario genuino es el que se enriquece compitiendo, satisfaciendo las necesidades del mercado. En cambio, en el “capitalismo amigo”, los empresaurios prebendarios buscan ganancias mediante privilegios otorgados por el Estado (subsidios, aranceles, licencias restrictivas, monopolios u oligopolios legales, etc). A esta altura de los tiempos, volver a advertir que los empresaurios prebendarios con poder buscan usar al Estado para frenar a la competencia extranjera o local es innecesario (¿será?): sí reafirmar entonces, que sin duda alguna es perverso y dañino para la sociedad toda, incluso para los propios empresarios, cuyo comportamiento no es capitalista, sino una forma de parasitismo político con la clara anuencia de estos últimos. Las ganancias se obtienen no de la competencia legítima, sino de favores con el gobierno de turno o, como en este caso, mediante la presión mediática constante, sin una contracara mediática con un mismo nivel de exposición real del liberalismo que contraste y exponga las falacias de sus enunciados, la responsabilidad entonces recae en nosotros de denunciar estos comportamientos corporativistas. Muchos de estos empresaurios, me animo a decir, odian el libre mercado, porque prefieren reglas que los protejan de la competencia.

Miro celoso para la otra orilla y resuena la voz de Javier Milei :

 “Un empresario exitoso es un héroe un benefactor social lejos de apropiarse de la riqueza ajena, contribuye al bienestar general; “ . . . la casta no son solo los políticos ladrones, sino los empresarios prebendarios, que les gusta hacer negocios con el Estado para tener la vaca atada”.

Lo podemos decir en términos más analíticos como Milton Friedman: empresarios que buscan acomodos con el Estado en vez de competir, un problema de incentivos que distorsiona el mercado. O denunciarlo en términos morales y políticos como lo hace a viva voz Javier Milei: delincuentes que roban al contribuyente, en oposición al empresario productivo.

Lo que nos tiene que quedar claro es que recargar los costos a las importaciones es un impuesto interno disfrazado, que obliga a los ciudadanos a subsidiar a ciertos productores locales al impedirles comprar más barato en otro lado, perjudicando al consumidor final. Los aranceles y los impuestos encarecen artificialmente los bienes importados, lo que significa que las personas deben pagar precios más altos o conformarse con productos de menor calidad. Esto nuevamente desnuda lo obvio: que esto es una transferencia forzada de riqueza desde los consumidores hacia los empresaurios protegidos, escondidos detrás de una regulación. Los aranceles e impuestos no benefician a la nación en su conjunto, sino a grupos empresariales específicos que hacen lobby para protegerse de la competencia externa. Es decir, son privilegios concedidos por el Estado a ciertos sectores, en detrimento de la libertad económica general.

Como diría en X el Lic. Saka

 

https://x.com/sakmela1poqito/status/1958901074288328961?t=J1bGNUhm6W8E-K5JE7VbEg&s=08

Tratamiento:

Educar sobre el valor de la libertad económica; promoción de mercados competitivos; libre movilidad de capital y competencia internacional; eliminación de aranceles y barreras comerciales; privatización de empresas estatales haciendo énfasis en las que trabajen a pérdida; reducción del gasto público innecesario; reducción de empleados públicos; avance de un Estado totalmente digitalizado en sus gestiones, entre otras tantas. En resumen: desregulación, baja impositiva y libre mercado.

Para el socialismo, el parasitismo estatal, sindical y empresarial prebendario, necesitamos MENOS ESTADO Y MÁS LIBERTAD!!!

Como liberales, defendemos la vida, la libertad y la propiedad. Atacar al consumidor mediante impuestos es atacar la libertad de intercambiar bienes voluntariamente. No se puede justificar que el estado interfiera en el comercio internacional; por tanto, los impuestos son y serán un acto de agresión estatal contra intercambios pacíficos y voluntarios entre partes. Muchos políticos, lamentablemente, solo piensan en resultados cortoplacistas , es decir, en las próximas elecciones. Legislar para consumir solo lo local genera una economía artificial que a largo plazo no produce beneficios sostenibles en el tiempo, esto claramente favorece la ineficiencia de toda la cadena productiva nacional.

El fracaso de la política en las manos de los de siempre:

Por último, remarcar que hoy la desconexión del sistema político con la gente es insalvable, desde que el tema se ha instalado en la opinión pública hasta hoy, los políticos dicen exactamente lo contrario a lo que realmente quiere la gente. El tema de fondo no es que TEMU sea barato; URUGUAY ES UN PAÍS CARÍSIMO CON UN ESTADO ELEFANTIÁSICO y mientras se desmorona a pedazos, los políticos arman un circo mediático con cuestiones intrascendentes que solo a ellos les importa, una cámara de eco egocéntrica, la eterna búsqueda de pelusa al ombligo. Mientras tanto la gente común sigue sin poder solucionar sus problemas más básicos, entender que la gente hoy, el dinero que se ahorra en plataformas digitales como TEMU terminara volcado al URUGUAY en otros bienes o servicios.

No hay ni habrá una verdadera alternativa liberal en los partidos tradicionales. Para eso hoy en el horizonte vemos varias propuestas políticas liberales asomando con una fuerza. Los invito a todos los liberales y público en general a seguir estos movimientos que, al igual que en la vecina orilla, nos están marcando el camino, con un faro de esperanza gracias a lo único que ha sacado de la pobreza al mundo: de tener el 95% de pobres en el siglo XVIII a solo el 5% en nuestros días, el LIBERALISMO.

ASOCIACIÓN DE LIBERALES DEL URUGUAY

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