Hay una enorme diferencia entre lo que la gran mayoría de la sociedad uruguaya aspira a obtener del actual conjunto de políticas públicas y lo que ese conjunto de políticas públicas puede dar como resultado.
Spoiler alert: la grieta ideológica de la sociedad uruguaya no existe. Entre un 80% y un 90% de la ciudadanía en edad de votar elige entre el centro político y la izquierda. La grieta que sí existe la describiré más adelante.
Presento a Joseph Overton. Overton era un analista político del Mackinac Center for Public Policy del estado de Michigan, en los Estados Unidos. Luego de su trágico fallecimiento en un avión ultraligero en 2003, el actual presidente del Mackinac Center, Joseph G. Lehman, bautizó como la ventana de Overton su teoría sobre cómo cambian las ideas en una sociedad con el tiempo e influyen en la política.
En resumen, los políticos, con algunas excepciones, arman su oferta de propuestas tomando de las disponibles en la ventana de Overton, que es el mundo de las políticas públicas aceptables. Las ideas sin apoyo popular no generan resultados para el político en cuestión. La ventana, sin embargo, puede encogerse, expandirse y también desplazarse, cambiando así el universo de políticas públicas que se pueden presentar sin arriesgar la pérdida de apoyo del electorado. Los que determinan el tamaño y la dirección del desplazamiento de la ventana son los cambios en la cultura y las normas de conducta de la sociedad como consecuencia del intercambio de ideas que se expresan en las diversas formas culturales: educación formal e informal, arte, cine, literatura, etc. Esos cambios a veces se dan en forma muy lenta y a veces en forma acelerada debido a eventos históricos relevantes o a la acción de algunos líderes de opinión sobresalientes.
La oferta política en Uruguay es muy parecida en términos de contenido porque la gran mayoría de la sociedad parece considerar aceptable solo un pequeño rango de políticas públicas como opción de cambio. Es decir, parecería que la gran mayoría no quiere cambiar la situación salvo por pequeños cambios que no alteren el rumbo actual de la sociedad.
En la teoría de los juegos, estaríamos ante un equilibrio de Nash donde los jugadores conocen las estrategias de los demás y no tienen incentivos para cambiar la suya. El problema es que estar en equilibrio no significa estar en la mejor situación. Si como en este caso el equilibrio tiene un resultado levemente negativo, el futuro es poco atractivo. Habrá un deterioro paulatino de las condiciones de todos los jugadores. Si algunos de los jugadores acordaran cambiar sus estrategias, se podría pasar a un resultado mejor para todos.
Si la sociedad cambiara paulatinamente su forma de pensar sobre el tema del transporte en dirección de más libertad o menos libertad, algunas de las propuestas que aparecen en las áreas sin sombra comenzarían a ser mencionadas por los políticos.